domingo, 22 de octubre de 2017

¿Qué significa leer el tiempo?

Tiempo parentético
(ese tránsito que no es pensado)
© Ilkhi, 2017

jueves, 19 de octubre de 2017

Toscamente toscano, etruscamente etrusco

La torre de Pisa nocturna
© Ilkhi, 2017

La música se instala en Lucca
© Ilkhi, 2017

Lucrezia Crivelli bajo las aguas de Lucca
Por el artista urbano Blub.
De la serie titulada "L'arte sa nuotare" (El arte sabe nadar)
© Ilkhi, 2017

Callejón de la felicidad en Lucca
(El que no tiene fronteras)
© Ilkhi, 2017

Naturaleza muerta en Lucca
© Ilkhi, 2017

Fresco de Piero della Francesca en la capilla Bacci
(Arezzo)
Detalle del conjunto de frescos Leyenda de la Vera Cruz, 1452-1466

Los "veres" y los "saberes" se entremezclan sutilmente
sobre la cal y el polvo de mármol.
© Ilkhi, 2017

Palazzo Vecchio desde la Loggia dei Lanzi (Florencia)
© Ilkhi, 2017

martes, 17 de octubre de 2017

Siempre está flotando en ríos revueltos

Flotador de nacionalismos
(La fanaticocracia está por encima de la boya)
© Ilkhi, 2017

jueves, 5 de octubre de 2017

The spurious rights of war

El 12 de agosto de 1914 Bertrand Russell escribió una carta al periódico The Nation para ser publicada el día 15, en la cual denunció la locura que significaba la declaración de guerra que hizo el Reino Unido a Alemania el 4 de agosto de 1914. Esta carta se hubiera podido publicar durante los últimos cien años, tan solo sería necesario cambiar la nación (Germany) y los gentilicios (Englishman) y (German) por los de las múltiples naciones y nacionalidades que en el mundo han sido llevadas a esas guerras en nombre de los "derechos" que han alegado los respectivos dirigentes de esas naciones.

Así empezaba la carta:

To the London Nation for August 15, 1914

"The Rights of War"

Sir

Against the vast majority of my countrymen, even at this moment, in the name of humanity and civilization, I protest against our share in the destruction of Germany.

A month ago Europe was a peaceful comity of nations; if an Englishman killed a German, he was hanged. Now, if an Englishman kills a German, or if a German kills an Englishman, he is a patriot, who has deserved well of his country. We scan the newspapers with greedy eyes for news of slaughter, and rejoice when we read of innocent young men, blindly obedient to the word of command, mown down in thousands by the machine guns of Liège. Those who saw the London crowds, during the nights leading up to the Declaration of War, saw a whole population, hitherto peaceable and humane, precipitated in a few days down the steep slope to primitive barbarism, letting loose, in a moment, the instincts of hatred and blood-lust against which the whole fabric of society has been raised. "Patriots" in all countries acclaim this brutal orgy as a noble determination to vindicate the right; reason and mercy are swept away in one great flood of hatred...

Espero que no tengamos que arrepentirnos de haber tomado la decisión más equivocada como lo hicieron nuestros antepasados.

miércoles, 4 de octubre de 2017

El pingüino jugando a los bolos en Ross Ice Shelf

A punto de derribar tres puntos suspensivos
© Ilkhi, 2017

martes, 3 de octubre de 2017

Las tiendas son abastecidas por el cabo furriel de turno

El pueblo deseoso de remedios, necesitado en realidad de suministradores nada románticos, sufre la existencia de insensatos que reparten el explosivo plástico C-4 del conde de Gobineau, el chaleco con Kevlar de Byung-Chul Han o las balas semiencamisadas de Ernesto Laclau. En resumen, los componentes más letales o los artilugios más exóticos y menos adecuados para este momento histórico.

viernes, 29 de septiembre de 2017

El beso otoñal de un ginkgo

Afilando un afecto
© Ilkhi, 2017

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Tres lugares, ningún lugar...

Cartografía aposiopática
© Ilkhi, 2001

martes, 26 de septiembre de 2017

Cuestionando la teoría basada en lo heredado

La destrucción fenomenológica en acción
© Ilkhi, 2017

domingo, 24 de septiembre de 2017

Antartidarrek zurezko pilotaleku bat eraiki dute

Pinguino kroziertar pilotari ohiak ohorezko sakea egin zuen
© Ilkhi, 2017

miércoles, 20 de septiembre de 2017

La imposición monolingüística en el mundo anglosajón

El pasado lunes escuché a José María Lassalle en una entrevista que le hicieron en torno a su libro Contra el Populismo. Me sorprendió cuando atribuyó una cita a Shakespeare. Lassalle dijo esto en la entrevista.
"Cada vez es más difícil explicar la complejidad del mundo que nos toca vivir, sobre todo, como cuando decía Shakespeare en La Tempestad "Todo lo sólido se desvanece en el aire"; y todo lo que considerábamos como sólido y que formaba parte de la estructura en torno a la que organizábamos nuestra vida está suspendida en el aire por el efecto de la posmodernidad."
Shakespeare nunca escribió esa frase en su obra de teatro La Tempestad. Lo que escribió fue esto.
"Our revels now are ended. These our actors, as I foretold you, were all spirits, and are melted into air, into thin air. [...] We are such stuff as dreams are made on, and our little life is rounded with a sleep."
(Nuestros festejos han terminado. Estos actores nuestros, como ya te dije, eran todos espíritus, y se han desvanecido en el aire, en un aire tenue. [...] Estamos hechos de la misma sustancia de la que están hechos los sueños, y nuestra pequeña vida está redondeada con un sueño.)
La frase "All that is solid melts into air" (Todo lo sólido se desvanece en el aire) es del Manifiesto Comunista de Marx y Engels, más exactamente, de la traducción oficial* al inglés que hizo Samuel Moore en 1888, pero en el original alemán de 1848 lo que pone es: "Alles Ständische und Stehende verdampft" (Todo lo estamental e inmóvil se evapora).

Decir como han dicho muchos académicos anglosajones que la frase "All that is solid melts into air" tiene ecos shakespearianos (como cuando el académico estadounidense Jon Elmer Erickson dijo de esta frase "as Marx put it invoking Shakespeare") es tan absurdo como si alguien extrae una frase de Don Quijote de la Mancha de una traducción en lengua china, y dijera que esa frase de Cervantes tiene ecos confucianos.

Lo que escribió Shakespeare en 1611 no tiene nada que ver con lo que escribieron Marx y Engels en 1848. Mientras Shakespeare en su pasaje nos viene a decir que somos materia de sueños, Marx y Engels, en cambio, se refieren a lo efímero de los estamentos corporativos que organizan la sociedad, y por ende describen los efectos devastadores del capitalismo. Algo que Shakespeare ni en el más distópico de sus sueños hubiera podido imaginar.

Supongo que el señor Lassalle no tiene entre sus lecturas predilectas las obras de Marx y Engels, pero cuando se cita a un/a autor/a no basta con repetir lo que algunos académicos dicen sobre la procedencia de esa cita, hay que contrastarlo.

Cuando una traducción como ésta se interpreta como si fuera la que se escribió en el original alemán, el peligro de una "sociedad del conocimiento" monolingüe está a la vuelta de la esquina.

*La primera traducción al inglés del Manifiesto Comunista la hizo Helen Macfarlane, en 1850, para el periódico Red Republican, y fue publicada en cuatro entregas, el 9, 16, 23 y 30 de noviembre de 1850, pero no tuvo gran difusión, pues el periódico cerró por problemas financieros en diciembre de ese mismo año.

lunes, 18 de septiembre de 2017

El pingüino remero en la primavera austral

Comienza la temporada de remo en el cabo Crozier
© Ilkhi, 2017

sábado, 16 de septiembre de 2017

Halan bizi behar izan zituen malkozko (h)aran hartan

Lurren azalpena eta oihuaren arana
© Ilkhi, 2017

jueves, 14 de septiembre de 2017

Musitad el eterno déjà vu malhadado

El escritor, crítico de arte y profesor de Historia del Arte en la Universidad de Murcia, Miguel Ángel Hernández Navarro, entre agosto de 2013 y octubre de 2014, escribió en segunda persona un diario que publicaba cada domingo en La Opinión de Murcia. En enero de 2016 aquellos fragmentos cotidianos se convirtieron en un libro titulado PRESENTE CONTINUO (Diario de una novela) Editorial Balduque, 2016. Éste es un párrafo de lo que escribió Miguel Ángel Hernández sobre el sábado 16 de noviembre de 2013.
"Entre charla y charla saludas a muchos amigos y conoces a varios escritores y editores. Desvirtualizas a muchos que sólo conocías a través de las redes sociales. Cuando los saludas parece que os uniese una gran amistad. Es extraño. Más que conocer, parece que ahora la gente se reconoce. El primer contacto no es exactamente el primero. Es una suerte de déjà vu siniestro."
Después de leer este pasaje me interno en la bocamina de mi memoria armado con la piqueta y el frontal, la veta aparece inmediatamente, esta vez es un pasaje de Gilles Deleuze, de su libro Marcel Proust y los Signos, publicado por primera vez en las Presses Universitaires de France en 1964.
"Cada signo tiene dos mitades: designa un objeto y significa algo diferente. El lado objetivo es el lado del placer, del goce inmediato y de la práctica. Embarcándonos en esta vía ya sacrificamos el aspecto "verdad". Reconocemos las cosas pero no las conocemos jamás. Confundimos lo que el signo significa con el ser o el objeto que designa."
49 años separan estos dos textos a la manera de una ihancia lacaniana, pero lo que realmente supura de esta herida es el déjà vu patológico que todo lo invade. Son muchos los que piensan que sólo queda susurrar ese siniestro "déjà vu" mientras los infatigables CCD registran imágenes y textos insignificantes de un mundo periclitado. Sin embargo, el error está en vivir el presente como un "presente recordado" para el cual el futuro es inaccesible. Pienso que la memoria la debemos tener delante de nosotros y no en nuestra espalda, pues la memoria está para ser construida, no para ser fosilizada como si fuera un manual de interpretación irrebatible.

lunes, 11 de septiembre de 2017

Nuevo fármaco para curadoras/es de exposiciones

Composición por sobre:
Serrín extraído de cerebros con un grado de sensibilidad cercana a cero 1,2g
Cloruro hipognoseológico .........................................................................1,5 g
Estulticia ..................................................................................................20,0 g

Si usted toma un sobre de curatoral, cuando utiliza el lenguaje "comisariado", incrementará la vacuidad del discurso aún más si cabe.
© Ilkhi, 2017

viernes, 8 de septiembre de 2017

Harria garrian ta gogoa kirolan


En esta fotografía se puede ver a Iñaki Perurena realizando una alzada de la piedra irregular Albizuri Aundi de 166,5 kilos.
Fotografía: P. Loubet

Con el título que he puesto a esta entrada "Harria garrian ta gogoa kirolan" (La piedra en la cintura y el pensamiento en el regocijo) he querido parafrasear un refrán del libro Refranes y Sentencias publicado en Pamplona en 1596 en edición bilingüe euskera/castellano. El refrán original dice así "Gorua garrian ta gogoa kirolan" (La rueca en la cintura y el pensamiento en el regocijo). Aquí se puede ver que la palabra "kirola" en su origen significaba (regocijo), pero esta acepción a pasado a un segundo plano a partir del siglo XX, cuando su significado principal pasó a ser (deporte). Gonzalo de Berceo, ya en el siglo XIV, recoge en su obra capital Los Milagros de Nuestra Señora la palabra "quirolas" con el significado de (regocijos).

Ese kirola/regocijo se puede percibir en estos versos del harrijasotzaile Iñaki Perurena, nacido en Leiza el 23 de septiembre de 1956. Se puede escuchar y ver el poema completo en este cortometraje dirigido por su hijo Xabier Perurena (aquí) "Harriarekin hizketan" (Hablando con la piedra)

Entzun dut ez zarela bizi
hotza zarela
astuna, iluna
baina nere ikutua esnatu
nere igurtzia piztu
arindu nere magalean
eta harrotu nere bizkarrean
nere harri kuttuna

He oído que no estás viva
que eres fría,
pesada, oscura.
Pero mi contacto te despierta
mi frotamiento te reanima
te aligeras en mi regazo
y te elevas en mi hombro.
Mi querida piedra

No hay que confundir esta actitud ante la piedra con lo que la antropología denomina animismo, pues la piedra para el harrijasotzaile no está dotada de razón, inteligencia y voluntad, sino que es la fusión entre el ser humano y la materia (en este caso la piedra que un científico diría que está inerte) sin embargo, el harrijasotzaile la siente "viva" en cuanto entra en contacto con ella. El contacto puede ser visual, auditivo o táctil. Son muy significativas las palabras que se dice dijo Santos Iriarte* "Errekartetxo", en 1947, cuando vio por primera vez la Albizuri Aundi dijo: "Begiz jaten diat. Hala ta guztiz ere, hainbestek jaso ezinda utzi dutenean, zerbait gaitza derrigor eduki behar dik" (La como con los ojos. Sin embargo, cuando tantos la han dejado sin poderla levantar, forzosamente algo difícil debe de tener.)

En 2013 le hicieron una entrevista a Perurena en la revista Jot Down y con estas dos frases resumía lo que ha intentado a lo largo de su vida de harrijasotzaile: "Siempre he intentado dignificar este deporte, darle otra imagen. Dejar claro que no soy un forzudo."

* Santos Iriarte, conocido por el nombre de su caserío "Errekartetxo", consiguió elevar y nivelar sobre su hombro la piedra Albizuri Aundi el 30 de noviembre de 1947, intento en el que habían fracasado los anteriores harrijasotzailes desde 1875, año en el cual según la leyenda Jose María Zuriarrain Galarza la levantó por primera vez. Errekartetxo fue el abuelo del poeta Juan Manuel Uria autor del poemario Harria que se publicó el pasado mes de enero.


sábado, 19 de agosto de 2017

lunes, 14 de agosto de 2017

El espetón del mundo está a punto de salirse

El pingüino lo aprieta desde la Antártida
© Ilkhi, 2017

sábado, 12 de agosto de 2017

Las posverdades abstractas

Intervención de color en las trazas de un protón y un kaón tras colisionar y atravesar una cámara de burbujas de hidrógeno sometida a un campo magnético (AFM, 2002) fotografía original de Física Nuclear, W. E. Burcham, Reverté, 1974
(Del libro Postpoesía. Hacia un nuevo paradigma de Agustín Fernández Mallo)


El físico y escritor Agustín Fernández Mallo, en su libro Postpoesía. Hacia un nuevo paradigma (2009) cuando se refiere a la imagen que está sobre estas líneas, dice así.
"Los que veíamos una poética abstracta sumamente bella en, por ejemplo, las trazas que deja un protón y un kaón tras colisionar y atravesar una cámara de burbujas de hidrógeno, hemos visto imágenes similares (inspiradas en ésas) expuestas en ferias de arte contemporáneo."
En una entrevista que le hicieron a Agustín Fernández Mallo en 2014, dijo esto refiriéndose a esta misma imagen de su libro.
"las fotos de trazas de partículas en una cámara de niebla creo que son verdaderas imágenes de arte abstracto."
Vasili Kandinsky publicó Punto y línea sobre el plano en 1926. En una nota preliminar, Kandinsky advierte al lector que este libro es el resultado de anotaciones teóricas sobre las que había trabajado unos diez años antes (a principios de la Primera Guerra Mundial). En este libro Kandinsky (al igual que Fernández Mallo) utilizó imágenes extraídas de libros científicos, como ésta.


Imagen que Kandinsky puso en su libro Punto y línea sobre el plano.
La extrajo del libro de Otto Lehmann, Die neue Welt der flüssigen Kristalle und deren Bedeutung für Physik, Chemie, Technik und Biologie (1911)

Y escribía cosas como ésta referidas a esta imagen.
"Die Linie kommt in der Natur in unzähligen Erscheinungen vor: in der Mineral-, Pflanzen- und Tierwelt. Des schematische Aufbau der Kristalle is eine reine Lienenbildung."
(La línea aparece en la naturaleza en innumerables fenómenos: en los reinos mineral, vegetal y animal. La formación esquemática de los cristales es una pura construcción lineal)
Se puede ver en el primer pasaje cómo Agustín Fernández Mallo destaca las similitudes que hay entre la imagen científica y las obras expuestas en las últimas ferias de arte contemporáneo; si se contrasta con lo que Kandinsky mostraba en su libro Punto y línea sobre el plano, se ve cómo Kandinsky se limitaba a mostrar las posibilidades de ver más allá que nos proporciona la ciencia, es decir, no se trata de interpretar imágenes que nos recuerden a una determinada cosa, sino de crear imágenes no vistas anteriormente.

Decir que "las fotos de trazas de partículas en una cámara de niebla creo que son verdaderas imágenes de arte abstracto", es como decir que el círculo suprematista que Malévich pintó en 1913 es una imagen verdadera del Paleolítico, pues en la cueva de El Castillo (Cantabria) fueron pintados unos círculos hace más de 40 000 años. El mero mimetismo formal no justifica estas afirmaciones.

Por otro lado, hablar de abstracción a estas alturas del siglo XXI se revela como algo del pasado, sobre todo, si la utilizamos como algo que pueda alienar al espectador/a (como lo hizo a principios del siglo XX) pues la abstracción se ha convertido en algo tradicional, estereotipado e institucionalizado.

Sólo nos queda salir de la jaula del lenguaje que describió Ludwig Wittgenstein en sus Investigaciones Filosóficas.
"Ein Bild hielt uns gefangen. Und heraus konnten wir nicht, denn es lag in unserer Sprache, und sie schien es uns nur unerbittlich zu wiederholen."
(Una imagen nos mantenía cautivos. Y no podíamos salir, pues reside en nuestro lenguaje, y éste parece repetírnosla inexorablemente)
De otro modo, la abstracción se convertirá en una posverdad más entre las muchas que nos rodean.


martes, 8 de agosto de 2017

Baso zabalez zehar nora ezean noa

Basoan zehar marrazten dot
© Ilkhi, 2017

lunes, 7 de agosto de 2017

El pingüino llegó a los 90º de latitud sur en 1841

Lo hizo 60 años antes de que Roald Amundsen hollara ese mismo lugar
En este daguerrotipo se le puede ver junto a su mástil de viento
© Ilkhi, 2017

sábado, 5 de agosto de 2017

martes, 1 de agosto de 2017

lunes, 31 de julio de 2017

La diferencia entre libre y vacío

Ratio essendi
© Ilkhi, 2017

sábado, 29 de julio de 2017

Soldados ignorantes durante miles de años

Me puedo imaginar, hace 2757 años, a los soldados del rey asirio Tiglath-Pileser III aduciendo que no sabían que la población civil a la que masacraban tenía todo el derecho a vivir en la tierra que ellos estaban invadiendo. Como mínimo, desde aquel 740 a. C. hasta hoy, millones de soldados han alegado que ellos no sabían nada de las "razones" por las que habían llevado a cabo asesinatos en masa.

En 1981 (15 años después de retirarse del campo de batalla) Robert Mason, piloto de helicóptero de combate, escribió su libro de memorias Chickenhawk que trata del tiempo que estuvo destinado en Vietnam, entre agosto de 1965 y julio de 1966. En el prólogo de este libro Robert Mason confiesa su ignorancia.
"I knew nothing of Vietnam or its history. I did not know that the French had taken Vietnam, after twenty years of trying, in 1887. I did not know that our country had once supported Ho Chi Minh against the Japanese during the Second World War. I did not know that after the war the country that thought it was finally free of colonialism was handed back to the French by occupying British forces with the consent of the Americans. I did not know that Ho Chi Minth then began fighting to drive French out again, an effort that lasted from 1946 until the fall of the French at Dien Bien Phu, in 1954. I did not know that free elections scheduled by the Geneva Conference for 1956 were blocked because it was known that Ho Chi Minh would win. I did not know that our government backed an oppressive and corrupt leader, Ngo Dinh Diem, and later participated in his overthrow and his death, in 1963. I did not know any of these facts. But the people who decided to have the war did."

Cuánto mejor se habría escrito la historia si esos millones de soldados se hubieran preguntado antes de alistarse en un ejército por qué iban a obedecer las órdenes del salvapatrias de turno.

lunes, 24 de julio de 2017

Aizkora ukaldiak Antartidan entzuten dira

Pinguinoa aizkolari handi bat da
© Ilkhi, 2017

domingo, 23 de julio de 2017

El tiempo y la exégesis de la preposición "en"

"En" los astilleros del tiempo
© Ilkhi, 2017

martes, 18 de julio de 2017

Cultivando los campos de frío en la Antártida

El pingüino criocultor
© Ilkhi, 2017

lunes, 17 de julio de 2017

La plaza de Bilbao en 1856








En esta fotografía se puede ver (en el lado derecho de la foto) parte del "puente viejo" de San Antón, el cual desde la Alta Edad Media hasta 1463 estuvo construido en madera y a partir de entonces fue reconstruido en piedra. El "puente nuevo" que fue diseñado por el ingeniero Ernesto Hoffmeyer, se construyó entre 1871 y 1877 unos metros ría arriba de donde estaba el "puente viejo". El puente que vemos en esta foto fue demolido en 1882 y el de Hoffmeyer que lo sustituyó fue dinamitado la madrugada del 19 de junio de 1937 antes de que entraran en Bilbao las tropas franquistas. El puente que podemos ver ahora, en 2017, fue reconstruido y posteriormente inaugurado el 19 de junio de 1938 por el general franquista Fidel Dávila.

En el centro de la foto está el antiguo ayuntamiento de Bilbao (destaca por su soportal con tres arcos de medio punto) el cual estuvo anexo a la iglesia de San Antón desde 1680 hasta 1892. En el lado izquierdo de la foto, en la margen derecha de la ría, está el Mercado de la Ribera, conocido por los/as bilbaínos/as con el nombre de "la plaza".

sábado, 15 de julio de 2017

Esa esencia que no se ve sensorialmente con los ojos

El ahí que distingue al ser humano
cuando el objeto está exento de causalidad
© Ilkhi, 2017

martes, 11 de julio de 2017

Crozier lurmuturreko sokatira txapelketa

Pinguinoaren bizitza sokatira baten antzekoa da
© Ilkhi, 2017

domingo, 9 de julio de 2017

jueves, 6 de julio de 2017

The ontological status of colour by a continental artist

The ontic haematite pigment in 40,000 BC
© Ilkhi, 2017

lunes, 3 de julio de 2017

El pingüino ante el muro de Berlín en 1989

Los muros que fueron y son físicos se convierten en psíquicos
© Ilkhi, 2017

sábado, 1 de julio de 2017

Bildung spielt mit den Zeiten

Ungewissheiten
© Ilkhi, 2017

jueves, 29 de junio de 2017

Lanzamiento de jabalina en la barrera de hielo de Ross

El pingüino ha logrado la mejor marca del continente antártico
© Ilkhi, 2017

sábado, 24 de junio de 2017

Haritzaren itzalean izatea dago

Nolako egurra, halako ezpala
© Ilkhi, 2017

lunes, 19 de junio de 2017

El pingüino toca el concierto Nº 4 de Brandemburgo

El allegro del Nº 4 de J.S. Bach
suena mejor en la Antártida
© Ilkhi, 2017

sábado, 17 de junio de 2017

Alegoría con todas sus capas

Excavación poética
© Ilkhi, 2017

miércoles, 14 de junio de 2017

lunes, 12 de junio de 2017

Una diana inmaculada

El tapiz del salón con forma de mandala regía el tiempo que se oscurecía por momentos. Me pareció una gigantesca diana sin restos de pólvora ni plomo, a la cual me hubiera gustado detener su giro ineludible.

No tuve fuerzas para lanzar el grito faustiano: "Verweile doch! Du bist so schön! Mefistófeles tampoco me lo hubiera permitido, pues el trato que hice con él no fue el de Fausto. Además, me sentía en un estado de letargo nirvánico.

Ella abrió la puerta y entró en el salón, nada más verla me dio la impresión de que era "la sol" (die Sonne) quien entraba desafiando todas las leyes físicas conocidas hasta entonces, pues lo que yo veía por la ventana era un crepúsculo grisáceo y opaco que se posaba sobre las pajareras de Madrid. No se parecía a las idílicas puestas de sol que inundan nuestra memoria debido a la inflación de imágenes que padecemos.

Recordé que cuando cruzamos las miradas por primera vez, el intervalo que hubo entre nuestras retinas estaba lleno de significados que yo deseaba descifrar, pero que nunca llegaría a comprender del todo.

Salimos a la calle como dos contendientes que se baten en retirada después de una batalla inexistente. Nos decíamos cosas banales en consonancia con el paisaje distópico por el que caminábamos. Las construcciones inacabadas y los solares abandonados me parecían el attrezzo de una ópera universal para la que no teníamos entradas. Mientras tanto, el mandala impoluto seguía girando inexorablemente en mi cabeza.

Ya nada iba a ser igual, pensaste. Pero ¿igual a qué? ¿A esos segmentos de eternidad que atesoras como si fueran reservas de tu grupo sanguíneo para ser utilizadas en el caso de un hipotético accidente sentimental?

Yo anhelaba detener aquella diana inmaculada, pero mis intentos eran infructuosos, pues la eternidad cinética estaba con ella. Nada había sido igual hasta entonces y nada sería igual en el futuro.


© Ilkhi Carranza,  4 de noviembre de 2008

miércoles, 7 de junio de 2017

Izotz-harrobi ospetsuena Crozier lurmuturrean dago

Pinguinoa Antartidako izotz-jasotzailea da
© Ilkhi, 2017

sábado, 3 de junio de 2017

viernes, 26 de mayo de 2017

El pingüino inventa la llave trapezoidal

La vida no se rige por normas
Desatornillando el pensamiento osificado
© Ilkhi, 2017

jueves, 25 de mayo de 2017

El hiato entre la gramática y la cultura

El signo lingüístico no es arbitrario
Libro de artista
© Ilkhi, 2017

martes, 23 de mayo de 2017

El pingüino se baña en aguas antárticas

Ha comenzado la temporada de baño en el cabo Crozier
© Ilkhi, 2017

lunes, 22 de mayo de 2017

Cambios de títulos en diferentes ediciones e idiomas

Cuando un libro se publicó con un título en su primera edición, ese título no se debe cambiar en sucesivas ediciones, aunque el/la autor/a piense que un nuevo título, pasado un tiempo, es más acorde con el espíritu de la obra. Digo esto porque estoy en desacuerdo con lo que he leído en la última edición, 2014, en español, del libro de John Berger, The Success and Failure of Picasso, 1965. La nota del editor dice así:
"Con el consentimiento del autor, el editor ha cambiado el título Éxito y Fracaso de Picasso, por el de Fama y Soledad de Picasso, que Berger juzgó más acorde con el espíritu de su obra".
Esta argumentación es tan absurda como si un pintor o escultor, todavía vivos, acudieran a un museo a retocar sus obras porque consideran que no era eso lo que querían expresar con ellas, o como si en 1950 una editorial le hubiera pedido permiso a Ortega y Gasset para cambiar el título de su libro La Rebelión de las Masas, 1930, por el de La Estulticia del Populacho.

Además, si Berger hubiera sido coherente habría cambiado también el título que puso a su libro en 1965, The Success and Failure of Picasso, por el de The Fame and Loneliness of Picasso en estas últimas ediciones.

El título de un libro puede ser considerado más o menos acorde con la obra a la que da nombre, pero, insisto, no se debe cambiar el título original, sea cual sea el título que tenga. Otra cosa muy diferente es que el autor/a diga en una entrevista que él/ella ahora pondría otro título a aquella obra del pasado, pero no debe ir más allá de una hipótesis, pues no se puede hurtar al lector el título original.

domingo, 21 de mayo de 2017

Puesta de sol una tarde de primavera

La frontera fractal de Mandelbrot
Diámetro de estenopo: 0,20 mm
Cámara estenopeica cilíndrica
Distancia focal: 120 mm
Exposición: 14 minutos
Diafragma: F/400
© Ilkhi, 2017

viernes, 19 de mayo de 2017

El punctum barthesiano en un retrato de John Berger

John Berger fotografiado por Peter Keen en 1962
para el periódico británico The Observer


El fotógrafo Peter Keen nació en West Drayton (Inglaterra) en 1928. Dos años antes de "tomar" esta foto de John Berger, Peter Keen había ganado el prestigioso British Photographer of the Year Award. Keen sabía que una foto no se crea como un dibujo o una pintura, sino que se "toma", literalmente, la luz del objeto sobre la película; también sabía que el objetivo de la cámara y su película registran al modelo, pero es el fotógrafo quien decide cuándo presiona el disparador: tomar/detener el tiempo en una fracción de segundo. Esto es lo que hizo Keen de manera impecable al "tomar" el retrato de Berger.

El escritor freelance Philip Maughan entrevistó a John Berger en 2015, Berger tenía 88 años, y en un momento de la entrevista le llegó a contar esto a Maughan.
"I remember that, up to the age of 30, I was a painter. I'd spend my days in a room I called a studio, drawing and painting."
Probablemente esta foto fue realizada en el estudio que Berger rememoró en aquella entrevista 53 años después. Pero lo que más me llama la atención en esta fotografía es el lapicero que tiene John Berger en su mano derecha; esta sensación perceptiva que tan bien definió Roland Barthes en su libro La Chambre Claire, en 1980, con estas palabras: "C'est lui (le punctum) qui part de la scène, comme une flèche, et vient me percer. [...] Le punctum d'une photo, c'est ce hasard qui, en elle, me point (mais aussi me meurtrit, me poigne)". Como escribió Barthes, este punctum "me hiere, me aflige" me traslada a momentos de mi infancia, cuando, con tan solo cuatro años, cada vez que volvía de la escuela a casa, entre mis avíos para el aprendizaje de la escritura, indefectiblemente, aparecían varios sacapuntas y había desaparecido el lapicero que me daba mi madre cada mañana. Entonces, mi madre, con un sentido común aplastante, me preguntaba: "¿Para qué quieres tantos sacapuntas, si pierdes todos tus lapiceros?" Mi respuesta era estética, pero no verbalizable en aquellos años. ¿Cómo podía explicarle a mi madre la belleza que yo veía en aquellas herramientas sin las cuales el lapicero no era sino un burdo trozo de madera y grafito?

Cuando cumplí 12 años, y de allí en adelante, los lapiceros los afilé con una navaja, pues para mí aquellos sacapuntas de mi infancia se habían vuelto obsoletos e ineficaces (salvo los muy buenos, acaban rompiendo las minas) ya que no hay nada como una navaja para afilar convenientemente un lapicero.

La grafimenta (no herramienta) perfectamente afilada que sostiene John Berger entre sus dedos en esta fotografía, ha sido y es la piedra/grafito clave de mi arquitectura de creación. Sólo quien lo haya experimentado sabe del placer de afilar un lapicero con una navaja, mientras el cerebro se prepara para afrontar los giros de muñeca y la presión adecuada de los dedos sobre ese lapicero ya afilado. La obra vendrá después, pero ésta no se "toma", se crea.